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En la actualidad los aspectos regulados por la normativa internacional vigente sobre la delincuencia organizada transnacional, son los siguientes:

Por ejemplo la Resolución 55/25 de la Asamblea General, de 15 de noviembre de 2000 adopta la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional (Resolución A/RES/555/25), se enfoca en la trata de mujeres y niños, la lucha contra la fabricación y el tráfico ilícito de armas de fuego, sus piezas y componentes y municiones, y el tráfico y el transporte ilícitos de migrantes, incluso por mar; las adversas repercusiones económicas y sociales derivadas de las actividades de la delincuencia organizada, los crecientes vínculos entre la delincuencia organizada transnacional y los delitos de terrorismo, el blanqueo de dinero, la corrupción, el tráfico ilícito de especies de flora y fauna silvestres en peligro de extinción, los delitos contra el patrimonio cultural y los crecientes vínculos entre la delincuencia organizada transnacional y los delitos de terrorismo.

En segundo lugar, el Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, que complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, se refiere principalmente a la “trata de personas” “la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza o u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación.

Por otra parte, el Protocolo contra el tráfico ilícito de migrantes por tierra, mar y aire, tiene como finalidad “prevenir y combatir el tráfico ilícito de migrantes, así como promover las cooperación entre los Estados Parte con ese fin, protegiendo al mismo tiempo los derechos de los migrantes objeto de dicho tráfico”.

Finalmente la Resolución 55/255 de la Asamblea General de 31 de mayo de 2001, adopta el Protocolo contra la fabricación y el tráfico ilícito de armas de fuego, sus piezas y componentes y municiones, basándose en la urgente necesidad de prevenir, combatir y erradicar la fabricación y el tráfico ilícitos de armas de fuego, sus piezas y componentes y municiones, a causa de los efectos prejudiciales de estas actividades para la seguridad de cada Estado y región y del mundo en general, que ponen en peligro el bienestar de los pueblos, su desarrollo económico y social y su derecho a vivir en paz.

En conclusión, ninguno de los anteriores, regulan materias igualmente importantes como por ejemplo el narcotráfico internacional y sus delitos conexos.

Autor: Alberto Jurado aljurado.com