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En virtud de los actos contradictorios de un Fiscal investigador del Ministerio Público que pretendió luego de haber solicitado el enjuiciamiento del imputado por presumir que había cometido un delito grave, pretendió cambiar la gravedad del delito para favorecerlo

Por lo anterior la Fiscalía General del República, le comunicó a ese Fiscal y a todos los demás de Venezuela, pertenecientes al Ministerio Público, lo siguiente:

Existe la llamada “doctrina de los propios actos”, la cual impide que, especialmente el Ministerio Público, pueda actuar en franca contradicción o desconocimiento de actos anteriores, o realice variaciones al acto, de tal magnitud, que impliquen una clara incoherencia. Dicha doctrina “veda desplegar una actividad procedimental que se reveló incompatible en una anterior”, pues nadie puede válidamente ir contra sus propios actos.

De igual manera les hizo saber la opinión de Jesús Martínez Garnelo, en cuanto al principio de indisponibilidad penal, en virtud del cual “el Ministerio Público no puede desistir de la acción penal porque no le pertenece como si se tratara de un derecho patrimonial de carácter privado”.

También les recordó el criterio de Magaly Vásquez González que refiere que el Ministerio Público no actúa en nombre propio sino en representación de intereses públicos y por ello no puede disponer de la acción penal.

De igual manera, lo manifestado por Claus Roxin acerca de que la acción pública de la fiscalía no puede ser desistida cuando el tribunal que decide ha abierto el procedimiento principal. Agrega el jurista que si el procedimiento penal pende ya ante un tribunal y éste ha dispuesto su apertura, la fiscalía ya no puede sustraerlo.

En este mismo sentido, se citó lo escrito por la autora chilena Ekdahl Escobar en su obra “Doctrina de los Actos Propios”, en cuanto a que esa doctrina impide a las personas contrariar sus conductas pasadas, que la misma goza en la actualidad de amplia vigencia en el Derecho comparado, bajo ese mismo nombre o a través de la institución anglosajona del estoppel y que el mismo Tribunal Supremo español ha pronunciado un centenar de sentencias basadas en el estándar o reglas de que un litigante no puede contradecirse así mismo.

Autor: Alberto Jurado aljurado.com