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Al referirnos a la necesidad de poder especial para representar a la víctima, tomaremos el caso de la representación de la víctima que pretende interponer escrito de querella, en primer lugar debemos referirnos a la diferencia existente entre Querella y Acusación Privada, siendo la primera un modo de proceder en los delitos de acción pública y la segunda la que deberá formularse ante el tribunal de juicio en los delitos de acción dependiente de acusación o instancia de parte agraviada.

Habiéndose marcado la diferencia anterior debemos precisar que para la interposición de la Acusación Privada mediante un representante, se requiere poder especial, así lo establece el artículo 406 del Código Orgánico Procesal Penal:

Artículo 406. El poder para representar al acusador privado o acusadora privada en el proceso debe ser especial, y expresar todos los datos de identificación de la persona contra quien se dirija la acusación y el hecho punible de que se trata.

El poder se constituirá con las formalidades de los poderes para asuntos civiles, no pudiendo abarcar más de tres abogados o abogadas.

 Ahora bien, en relación a la representación de la víctima al interponer la querella no existe una disposición tan clara como la anterior y tampoco algún criterio jurisprudencial irrefutable que sirva de sustento al momento de actuar.

En efecto, en el Código Orgánico Procesal Penal, Capítulo V, Título IV del Libro Primero De la Víctima, solamente dos artículos se refieren a la representación de la víctima: el artículo 121, que obliga a las víctimas a actuar por medio de una sola representación cuando son varias y el artículo 124 que en los casos de delegación del ejercicio de sus derechos en la Defensoría del Pueblo no exige poder especial sino que la delegación conste en un escrito firmado por la víctima y el o la representante legal de la Defensoría del Pueblo.

De manera que si el legislador en la disposición que revisamos anteriormente aclara que para delegar la representación no se requerirá de poder especial, deberíamos entender que éste es necesario para los demás casos de representación de la víctima.

Además de lo anterior, es menester tomar en cuenta lo establecido en el artículo 286 del Código Orgánico Procesal Penal, según el cual:

Artículo 286. Todos los actos de la investigación serán reservados para los terceros.

Las actuaciones sólo podrán ser examinadas por el imputado o imputada, por sus defensores o defensoras y por la víctima, se haya o no querellado, o por sus apoderados o apoderadas con poder especial. No obstante ello, los funcionarios o funcionarias que participen en la investigación y las personas que por cualquier motivo tengan conocimiento de las actuaciones cumplidas durante su curso, están obligados u obligadas a guardar reserva.(…).

Así las cosas, siguiendo un argumento a fortiori, si para revisar las actuaciones, el expediente se requiere un poder especial otorgado por la víctima, queda absolutamente claro que para interponer la querella en nombre de ésta y en general para intervenir en su nombre en el proceso penal se requerirá poder especial.

Autor: Alberto Jurado aljurado.com